El estándar PassivHaus establece métodos, requisitos y sistemas constructivos para alcanzar la eficiencia y ha de ser certificado oficialmente por el PassivHaus Institut. El estándar fue creado en Alemania hace más de dos décadas, con una primera experiencia en Darmstadt, cerca de Frankfurt. Incluso después de todos estos años aquella vivienda pionera sigue funcionando cumpliendo los criterios de cálculo originales. Desde entonces se han construido miles de edificios siguiendo los criteriosdel estándar (alrededor de 30.000 viviendas hasta 2014), que ha sido adaptado a diferentes climas y condiciones. Aunque aún novedoso en España, las “viviendas pasivas” van ganando cada vez más adeptos. Combinan un elevado confort interior, en invierno y en verano, con un consumo de energía muy bajo, 8 veces menos que las viviendas prexistentes, a un precio asequible. La monitorización de los edificios construidos bajo este patrón ha permitido comprobar que, en la práctica, se trata de un estándar absolutamente fiable, que consigue que se cumplan, e incluso mejoren, los objetivos perseguidos y las hipótesis de cálculo previas; garantizando un consumo energético mínimo y proporcionando, al mismo tiempo, un confort muy superior al de las construcciones convencionales. El resultado son edificios de muy bajo consumo de energía, muy aislados térmicamente, muy herméticos al paso del aire, es decir altamente estancos, y por tanto necesariamente con una controlada ventilación mecánica, basada en mecanismos eficientes de recuperación de calor. Estas edificaciones utilizan diversos recursos de la arquitectura bioclimática y los combinan con una alta eficiencia. Están proyectadas para aprovechar al máximo posible la radiación y luz solar, manteniendo en invierno el calor recibido de esta fuente; el calor generado por los propios usuarios; y el que producen los diferentes aparatos electrodomésticos. Asimismo, estas viviendas presentan un excelente comportamiento en las temporadas cálidas, por las mismas razones antes mencionadas: estanqueidad, aislamiento y ventilación atemperada. La pequeña demanda de energía que pudiera ser necesaria puede lograrse de fuentes renovables, como las energías solar, geotérmica, aerotérmica, etc., de manera que el consumo por el uso habitual de la vivienda se reduce de manera muy importante. Las “viviendas pasivas” pueden llegar a carecer de sistema de calefacción, como tal instalación, manteniendo una temperatura adecuada en todas las épocas del año. En esta promoción de viviendas en Valladolid se dotará a las viviendas de un sistema simplificado de suelo radiante-refrescante con bomba de calor de mínima potencia.
1-Protección Solar Pasiva2-Sol de verano3-Sol de Invierno4-Puentes térmicos minimizados5-Ventilación nocturna en verano6-Envolvente térmica continua7-Continua estanqueidad al aire8-Suministro de aire fresco continuo9-Recuperador de calor
Elevado nivel de aislamiento térmico y eliminación de todo tipo de puentes térmicosAlto nivel de reducción de transmisiones térmicas por huecos acristaladosEstanqueidad de la envolventeVentilación mecánica controladaReducción de la demanda de energía
Control de pérdidas y ganancias térmicas de los cerramientos, cubiertas y forjados-losas sobre el terreno. Un buen aislamiento significa la reducción directa de las pérdidas de calor en invierno; y la reducción de las ganancias de calor externas en verano. Los aislamientos de este tipo de viviendas son muy superiores a los requeridos por las normativas actualmente vigentes en nuestro pais. La capa de aislamiento es continua y sin interrupciones, “empaquetando” todo el edificio para evitar los puentes térmicos o puntos en que se producen las pérdidas de calor, por contacto bien con el exterior, bien con el terreno. Para fachadas, se opta por un sistema SATE (Solución de Aislamiento Térmico por el Exterior) de altas prestaciones, por ser una solución muy eficiente en climas continentales, a tenor de la gran inercia térmica de los forjados y fábricas cerámicas de la envolvente. Las cubiertas, planas de tipo “invertida”, contarán con placas de aislamiento de XPS (poliestireno extruido).
Carpinterías y vidrios de alta calidad. Las carpinterías son el elemento más “débil” de la envolvente. Tienen una doble función: reducir el flujo térmico al máximo y permitir ganancias solares, sobre todo en invierno. El estándar utiliza vidrios de alta eficiencia, con doble cámara aislante (tres vidrios y doble lámina bajo emisiva), para reducir las pérdidas energéticas del interior; y se cuida al máximo su montaje para evitar fallos de estanqueidad. Se llegará a alcanzar un coeficiente de transmitancia térmica U= 0,70W/m2·
ºC. en el conjunto de los componentes de la unidad de ventana, algo desconocido en la construcción hasta ahora existente (con valores de U entre 2,7 y 3,5 W/m² ºC). Es decir, se reduce un 70-80% las pérdidas por elementos huecos acristalados.

En una vivienda PassivHaus no se permiten pérdidas energéticas incontroladas por infiltraciones de aire exterior que puedan llegar a alcanzar entre un 30 y un 40% del consumo energético global de la vivienda en climatización. Por tanto la vivienda se proyecta estanca (sin que esto implique la imposibilidad de apertura de las ventanas, que siempre es factible aunque no sea recomendado ni necesario en absoluto). Se han de tratar todos los encuentros y las juntas de los distintos materiales de manera adecuada para evitar infiltraciones. Los cajones de las persianas enrollables (donde se proyecten) han de situarse por fuera de la envolvente y contar con motorización eléctrica para evitar pérdidas. Esta condición de estanqueidad se comprueba durante la ejecución de la obra mediante un ensayo de presurización (Blower Door Test), que volverá a repetirse con la vivienda terminada para la certificación correspondiente de este apartado.
Para la correcta renovación del aire, se proyecta un sistema de ventilación mecánica con recuperador de calor. De esta forma se recupera hasta un 85-90% del calor del aire expulsado al exterior, aportando una renovación atemperada, con una importante reducción del consumo energético. Se canaliza mediante conductos de impulsión a los espacios vivideros, con extracción desde cocina y baños. El aire aportado a la vivienda es filtrado y absolutamente sano, sin ácaros, polvo, olores, humedad, etc.…, de forma que contribuye a un mayor confort de los ocupantes de la vivienda. .
Todas estas medidas van encaminadas principalmente a la reducción de la demanda energética del edificio. La demanda máxima de energía útil es de 15 kWh/m2 y año, en calefacción; y 15kWh/m2 y año en refrigeración. Una vivienda unifamiliar aislada, realizada en los últimos años, en Valladolid, con una clasificación energética “E” (mínimo permitido hasta hace poco tiempo para vivienda nueva) tendría una demanda aproximada de 128 kWh/m2 y año. Es decir, hasta un 800% más de consumo energético que una vivienda del parque residencial propuesto. La última modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE) incide en las exigencias de aislamiento y eficiencia energética de las nuevas viviendas. La actual norma DB-HE en Valladolid exige una calificación C-B, lo que implica una reducción notable de la demanda energética. Aun así, supera en más del 100-120% al estándar PH. El estándar PassivHaus es más exigente que la más alta clasificación energética de nuestra normativa. El consumo en calefacción es tan reducido que en ocasiones es incluso menor que la energía necesaria para la producción de ACS (algo impensable en condiciones habituales). Ambos aspectos se resuelven mediante la utilización de una pequeña bomba de calor, que combinada con un suelo radiante de muy baja inercia térmica, genera la mínima demanda exigida, radiante o refrescante, según las necesidades. Igualmente produciría la dotación de ACS (Agua Caliente Sanitaria).
Es evidente que
las soluciones propuestas en el estándar Passivhaus conllevan un cierto sobrecoste, que en cualquier caso es
asumible a corto plazo, amortizable a medio, e imprescindible a largo plazo. Es incuestionable que la evolución de los costes de la energía, aunque impredecible, seguirá inevitablemente una curva ascendente.
Las viviendas que cumplen este estándar carecen prácticamente de “hipoteca energética”, dado que los consumos de energía son casi nulos. Se engloban en la denominación de los edificios NZEB (Near Zero Energy Building).
La cooperativa
Situación
El Proyecto